Progresión I–iii–vi–IV en F♯ major
La progresión de acordes I–iii–vi–IV en F♯ major es una secuencia alegre y luminosa que usa los acordes F♯ – A♯m – D♯m – B. Es uno de los pilares armónicos del Pop - instantáneamente reconocible y fácil de tocar una vez entiendes su estructura.
- IF♯
- iiiA♯m
- viD♯m
- IVB
Acordes de esta progresión
Una tarjeta por compás, con la forma con la que de verdad se toca. Cambia entre teclado y guitarra arriba; cada acorde enlaza con su propia página.
Esta progresión tiene un carácter alegre y luminosa. Funciona muy bien en canciones de pop, pero también la oirás en muchos estilos cercanos. Pruébala con rasgueos en corcheas, arpegios partidos o un ritmo four-on-the-floor para cambiar su sensación al instante.
- Número romano
- I – iii – vi – IV
- Acorde
- F♯ · A♯m · D♯m · B
- Tonalidad
- F♯ major
- Compases
- 4
- Estado de ánimo
- Optimista
- Género
- Pop
Escucha esta progresión
Por qué estos acordes
Los números romanos cuentan los grados de la tonalidad. Abajo se destacan los que usa este bucle, de los siete que ofrece F♯ major.
- IF♯
- iiG♯m
- iiiA♯m
- IVB
- VC♯
- viD♯m
- vii°E♯°
De dónde viene el impulso
En F♯ major, la progresión I–iii–vi–IV coloca cada acorde en un grado específico de la escala. Los números romanos describen cómo funcionan los acordes sin importar la tonalidad, y los símbolos de acorde reales (F♯ – A♯m – D♯m – B) te dicen exactamente qué tocar en guitarra, piano o cualquier otro instrumento.
Qué significan los números romanos
Cada número romano representa un acorde construido sobre un grado de la escala de F♯ major. Las mayúsculas (I, IV, V) son acordes mayores; las minúsculas (ii, iii, vi), menores; ° indica un acorde disminuido; un ♭ delante baja la fundamental medio tono (por ejemplo ♭VII).
Variaciones y sustituciones
El mismo material armónico, otro carácter.
- Añade séptimas
Extiende cada acorde a séptima y el bucle pasa del pop hacia el soul y el jazz sin cambiar una sola fundamental.
- Cuela un acorde
Añade un grado de paso antes del giro para retrasarlo un compás: habitual en música de alabanza y estribillos de estadio.
Consejos de práctica
- Repítelo antes de dejarlo
Toca los 4 compases veinte veces sin parar, en torno a 70 BPM. La clave es el regreso al principio, y eso solo se siente en la repetición.
- Mantén quieta la nota de arriba
Busca una nota que pertenezca a casi todos los acordes y sostenla en todos. Por eso un cantante puede quedarse en una sola altura durante el bucle entero.
- Muévete lo mínimo
Conduce las voces para que en cada cambio se muevan como mucho dos notas: la de B de vuelta a F♯ es la que hay que dejar suave. En guitarra deja sonando las dos primeras cuerdas; en teclado mueve un dedo cada vez.
- Y luego rómpelo
Cuando salga solo, empieza el bucle en A♯m. Los mismos acordes, un peso emocional completamente distinto.
Modula desde aquí
Tonalidades cercanas a las que puedes saltar sin perder al oyente — un paso en el círculo de quintas en cada dirección, más la relativa y la paralela.
Preguntas más habituales
- ¿Qué acordes forman la progresión I–iii–vi–IV en F♯ major?
- La progresión I–iii–vi–IV en F♯ major usa los acordes: F♯ – A♯m – D♯m – B. Cada acorde corresponde a un grado específico de la escala, por eso los mismos números romanos pueden trasponerse a cualquier tonalidad.
- ¿Qué tempo y compás funcionan mejor?
- I–iii–vi–IV funciona en un amplio rango de tempo - normalmente 70–120 BPM en compás 4/4. Tempos lentos dan un aire de balada; los rápidos suenan a un tema enérgico de pop.
- ¿Por qué es tan popular esta progresión?
- I–iii–vi–IV concentra un fuerte movimiento armónico en un loop corto. Pasa por las funciones de tónica, predominante y dominante con una resolución satisfactoria, lo que la hace inolvidable en Pop y en muchos otros estilos.
- ¿Puedo usar los mismos acordes en otra tonalidad?
- Sí - los números romanos como I–iii–vi–IV no dependen de la tonalidad. Para tocarla en otra, simplemente toma los acordes I, IV, V (etc.) de esa tonalidad. Explora nuestras páginas de progresiones en cada tonalidad para tener los nombres de acordes resueltos por ti.