Una caja de ritmos suena complicada hasta que la miras de cerca. La beat machine es un secuenciador de pasos: ocho filas, dieciséis pasos por fila de forma predeterminada, y cada paso está en silencio o suena. Marca los pasos correctos y el bucle se reproduce solo, al tempo que fijes, todo el tiempo que lo dejes corriendo. De eso trata este artículo: cómo programar un ritmo que valga la pena guardar, no solo comprobar que la cuadrícula funciona.
La cuadrícula es la idea entera
Al cargar la página ya hay ocho voces esperando: bombo, caja, palmada, hi-hat, hi-hat abierto, tom, aro y ride, una fila cada una. Dieciséis columnas corren de izquierda a derecha a lo largo de un compás, y el paso uno, el más a la izquierda, es donde cae "el uno" del compás en cada fila. Toca un paso vacío para colocar un golpe, arrastra a lo largo de una fila para colocar varios de una vez, y los números sobre la cuadrícula marcan dónde empieza cada tiempo.
El número de pasos no está fijo en dieciséis. Los botones sobre la cuadrícula cambian el patrón a 24, 32 o 64 pasos, es decir, compás y medio, dos compases o cuatro compases de la misma cuadrícula de semicorcheas, útil en cuanto un patrón necesita un giro o un remate al final en vez de un simple bucle.
Rock básico: el primer patrón que vale la pena guardar
La forma más rápida de entrar en un groove real es el preset incorporado "Rock básico", que toca justo lo que un baterista de rock tocaría sin pensarlo: bombo en los tiempos 1 y 3, caja en 2 y 4, hi-hat en corcheas rectas por debajo. Abre Presets, elige Rock básico del grupo Para empezar, y se carga directamente en el patrón en el que estés. Eso significa los pasos 1 y 9 para el bombo, 5 y 13 para la caja, y el hi-hat encendiéndose cada dos pasos.
Es un patrón pequeño, cuatro golpes entre bombo y caja y ocho de hi-hat, y también es casi todo lo que hace que un ritmo suene reconociblemente a ritmo: un pie que cae en algún lado, una caja que le responde, y algo más rápido por debajo que mantiene el pulso unido.
El mismo patrón, otro kit
El menú Kit cambia todos los sonidos del rack a la vez sin tocar un solo paso. TR-808, TR-909, Acoustic, Lo-Fi, Trap, Electro y Percussion suman entre todos noventa y un sonidos sintetizados, y pasar de Acoustic a TR-909 convierte el mismo patrón de rock en el sonido de batería de otro género distinto, mientras cada golpe se queda exactamente donde lo colocaste. Es la forma más rápida de saber si un groove suena mejor seco y acústico o como un clásico de caja de ritmos.
Los presets son un punto de partida, no un destino
Después del grupo Para empezar hay siete más: House y techno, Hip-hop y trap, Breaks y DnB, Rock, pop y funk, Latino y del mundo, Tresillos y métricas impares, y Forma larga (32/64) para las frases de 32 y 64 pasos. Más de cincuenta presets entre todos, desde el four on the floor hasta un patrón de ride con swing de jazz o una frase de trap de cuatro compases con remate final, cada uno con su propio tempo, swing y kit junto con el patrón. Cargar uno no es el final del trabajo, es donde empieza la edición de verdad: silencia una pista para escuchar qué sostiene el groove, mueve un golpe un paso más tarde, o baja la fuerza del hi-hat en los contratiempos hasta que deje de sonar tecleado por una máquina.
Swing, acentos y la diferencia entre plano y humano
Cada paso lleva su propia velocidad, no solo un estado de encendido o apagado, y ahí es donde un patrón deja de sonar tecleado. Shift-clic en un paso da un acento a máxima fuerza, alt-clic una nota fantasma suave, y arrastrar sobre la franja Velocidad bajo la cuadrícula da forma a mano a toda una serie de golpes de la voz seleccionada, porque la altura de la barra es la fuerza del golpe. El swing retrasa cada segunda semicorchea, desde una cuadrícula recta al 0%, pasando por un aire de tresillo poco después de la mitad, hasta un shuffle marcado al 100%, y es el control más probable de convertir un patrón de hi-hat rígido en algo que se balancea en vez de marcar el paso mecánicamente. Humanizar va más allá y dispersa tanto el tiempo como la velocidad en una cantidad pequeña y aleatoria, así que un bucle de cuatro compases deja de sonar como los mismos cuatro compases repitiéndose exactamente igual.
De la cuadrícula a un WAV o a un DAW
WAV renderiza el patrón actual dos veces (dos compases si el loop tiene uno) con los ajustes del mezclador de cada pista (volumen, panorama, afinación y decay) ya aplicados, listo para llevarlo al looper y tocar algo encima. MIDI escribe el mismo patrón como datos de nota en el mapa General MIDI, bombo en la nota 36, caja en la 38, hi-hat cerrado en la 42, así que cualquier DAW lo coloca en su propio kit sin mapeo manual. Las dos exportaciones son botones de la barra de herramientas, u opciones del menú en el móvil, y ninguna necesita una cuenta.
Quince minutos bastan para un bombo, una caja, un patrón de hi-hat y un ajuste de swing que suene bien, y eso ya es un bucle que vale la pena guardar. Desde ahí, llévalo a la batería y toca el mismo groove en vivo en lugar de programarlo, o abre el generador de pistas de acompañamiento y pon acordes sobre un groove de allí.