Abre Crear y verás cinco tarjetas: Separación de pistas, Editor de audio, Pistas Base, Looper y Beat Machine, cada una con su propio enlace "Abrir". La cuadrícula dice qué hace cada herramienta por su cuenta. No dice que tres de ellas ya se hablan entre sí, ni que dos de esos cruces no necesitan ninguna descarga. Esto es lo que pasa de verdad cuando llevas tu trabajo de una página a otra.
Separación de pistas pone cada stem en su propio carril
Cuando termina una separación, se abre sola la pantalla de práctica, y en su cabecera hay un botón "Abrir en el editor". Púlsalo y un panel pequeño, "Abrir en el editor de audio", te deja elegir qué pistas viajan y, si el editor ya tiene una sesión abierta, a dónde van ("Sesión nueva" o "Añadir a la sesión"). Pulsa "Abrir como sesión" y el Editor de audio se abre con ese mismo trabajo: la mezcla original entra en un carril silenciado, y la voz, la batería, el bajo y lo que hayas separado tienen cada uno su propio carril, listos para recortar, atenuar o silenciar. Tú no descargas ni vuelves a subir nada, porque el editor trae las pistas directamente del servidor.
Beat Machine envía un patrón, no una grabación
El botón "Al editor" de Beat Machine tampoco renderiza audio primero. Entrega el patrón actual como un clip MIDI, con el swing, la humanización y el volumen, panorama, afinación y decay de cada voz incluidos, y lo coloca en una pista nueva con el nombre del patrón y su tempo. El editor reproduce después ese clip con las propias voces de Beat Machine en vez de un banco de muestras genérico, por eso suena igual que el mismo kit al llegar a la línea de tiempo.
El viaje funciona en los dos sentidos. Abre el panel de ese clip en el inspector del editor y "Abrir en la Beat Machine" lo carga en el patrón que esté seleccionado allí, y un aviso te dice en cuál. Cambia el ritmo otra vez y devuélvelo, y el patrón nuevo ocupa exactamente el lugar del clip anterior en la pista, así que el viaje de ida y vuelta no deja dos copias.
Pistas Base tarda dos clics, no uno
El Generador de Pistas Base también llega al editor, pero por un camino más lento, y lo dice sin rodeos. Su menú "Compartir y exportar" ofrece "Exportar MP3 y abrir el Editor de Audio", con una línea debajo que explica exactamente qué significa eso: primero descarga el render y luego abre el Editor de audio en una pestaña nueva, donde importas el archivo tú mismo (lo que ya tuvieras abierto allí sigue ahí). Sin id de trabajo, sin sesión compartida, solo un MP3 que tiene que pasar por tu carpeta de descargas por el camino.
Dónde Looper queda aparte
El Looper no recibe ningún traspaso de las otras cuatro herramientas, y ninguna de ellas recibe uno de él. Lo que hace en cambio es señalar hacia otro lado. A los dos minutos en la página, nunca en mitad de una toma, una ventana te sugiere probar la separación de pistas; si antes exportas tu primer loop, la misma sugerencia llega en una pequeña tarjeta descartable, con la idea de que un loop que acabas de renderizar probablemente venga de una canción de la que querrías extraer alguna parte. En los dos casos es una sugerencia, mostrada una vez por navegador, no el traspaso de nada.
Juntas, estas herramientas ofrecen algo más que cinco páginas sueltas: separa una canción en stems y cae directo en el editor para organizarlos, programa un ritmo que llega ahí como una parte MIDI editable en vez de un WAV ya cocido, y añade una pista base a mano cuando llegue el momento de la última pieza. Mira las cinco herramientas para elegir por dónde empezar.